Desde junio de 2010, hemos visto al euro apreciarse con fuerza contra el dólar desde niveles de 1,20 hasta el actual 1,46.
¿El motivo? Fundamentalmente las previsiones sobre el diferencial de tipos de interés. La Reserva Federal americana parece más predispuesta a mantener los tipos bajos que otros bancos centrales (no se esperan subidas hasta el primer trimestre de 2012). Si otros países empiezan a subir tipos antes, el diferencial con Estados Unidos aumentará y los inversores venderán activos en dólares para buscar las mayores rentabilidades que ofrecen los activos en otras divisas. Eso es lo que está recogiendo en parte el movimiento del dólar.
Este gráfico muestra el comportamiento del dólar frente a una cesta compuesta por las principales divisas representado por el Bloomberg Correlation-Weighted Currency Indexes. Como se puede apreciar, desde junio de 2010 el dólar se ha depreciado contra el conjunto de las principales divisas casi un 19%.
Y sin embargo, examinamos el indicador de paridad de poder adquisitivo, que se basa en el coste real de la compra de una cesta de bienes en cada divisa, vemos que el dólar se encuentra depreciado al cambio actual frente a las principales divisas.
¿Puede contenuar el movimiento desde los niveles actuales? En principio la tendencia parece fuerte pero el dólar muestra una elevada sensibilidad a los anuncios de los bancos centrales y los datos económicos. Mientras los datos macros y los resultados empresariales sigan siendo fuertes, el movimiento del dólar podría extenderse.


